Guía de Nara: dos templos que no te puedes perder

Tras una noche de sorprendente descanso y un considerable madrugón, abandonamos Koyasan y ponemos rumbo a Nara, la capital más antigua de Japón. Descubre en esta guía de Nara los dos mejores templos que puedes visitar en una excursión de un día.

Mal llamada por muchos la ciudad más antigua de Japón, Nara es, según los archivos históricos, la primera capital permanente de Japón, lo que la convierte en uno de los destinos por excelencia para locales y visitantes.

Ciervos “salvajes” en Nara-kōen

Con ocho monumentos destacados, Nara puede visitarse en un día de camino a Osaka o Kioto. Los más importantes están concentrados en el Nara-kōen, un enorme parque de 502 hectáreas en el este de la ciudad a los pies del monte Wakakusa.

Nara 2017

El parque es uno de los “lugares de belleza escénica” designados por el Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología de Japón (MEXT). Además, en Nara-koen viven más de 1200 ciervos sika salvajes.

Los animales son un Tesoro Nacional y están más que acostumbrados a la presencia humana. Es tradición comprar galletas para alimentarlos y, si están de humor, podrás hacerte hasta un selfie.

El Tōdai-ji y el Daibutsu-den: imprescindibles en Nara

El Tōdai-ji es, posiblemente, la mayor atracción de Nara, por lo que es el primer lugar que deberías visitar.

Nada más cruzar su mon de entrada te sorprenderá la espectacularidad de sus dos guardianes Niō esculpidos en madera de ciprés. El templo pertenece a la escuela budista Kegon y, aunque acabó de construirse cundo Nara ya no era la capital, su aspiración era ser el centro espiritual del país.

+  Adiós al monasterio de los gatos saltarines de Myanmar

Nara 2017

Por ello, en el interior del Tōdai-ji se encuentra el Daibutsu-den, el mayor edificio de madera del mundo,. El Daibutsu-den mide 48,74 metros de largo y su tejado está cubierto por 112.589 tejas. En su interior, alberga el Daibutsu: una colosal figura de Buda fabricada en bronce, de casi 15 metros de altura y 500 toneladas.

La entrada al Daibutsu-den tiene un precio de 500 yenes.

Como parte de las muchas supersticiones de los japoneses, en el Tōdai-ji es tradición intentar pasar por un agujero en un pilar detrás del Daibutsu. El orificio mide exactamente lo mismo que las fosas nasales de la estatua: 50 centímetros de diámetro.

Se dice que, si una persona puede pasar por el agujero, tiene la iluminación asegurada.

Miles de farolillos en Kasuga Taisha

Y, si solo pudiésemos quedarnos con un lugar más, este ha de ser el Kasuga Taisha, un santuario sintoísta escondido en lo más profundo del parque. Sus senderos están flanqueados por miles de farolillos que solo se encienden dos veces al año: durante los festivales de Setsubun Mantoro (2 al 4 de febrero) y Obon Mantoro (14 al 15 de agosto).

Comentarios

¿Te ha gustado? ¿Tienes dudas? ¡Deja un comentario!