Excursión de un día al Monasterio de Piedra (Zaragoza)

Situado en Zaragoza, a 113 kilómetros de la capital de la provincia, 230 kilómetros de Madrid y 281 de Valencia; el Monasterio de Piedra es un parque natural y monasterio al que se llega desde el pueblo de Nuévalos. La visita puede realizarse como excursión de un día desde las ciudades mencionadas. El recorrido se divide en dos zonas: el parque natural y la abadía y monasterio.

En la parte natural hay varios puntos de interés, como la cascada de la Cola de Caballo y la Gruta Iris. Además, el conjunto cuenta con un museo del vino, accesible desde el monasterio, piscifactorías, bares, restaurantes y un hotel.

5 CONSEJOS PARA VISITAR EL MONASTERIO DE PIEDRA

  • El otoño y sobre todo la primavera son las mejores estaciones para visitar el parque natural aprovechando el deshielo.
  • Usa ropa y calzado cómodos, ya que, aunque la senda no tiene mucha dificultad y es accesible para todas las edades, nunca está de más vestir de forma adecuada.
  • En el parque puedes introducir tu propia comida y, ante todo, lleva agua en abundancia.
  • No olvides el protector solar, las gafas de sol y la gorra.
  • Por último, también es aconsejable llevar un chubasquero y algo para proteger nuestra cámara cuando visitemos las grutas.

Precio y descuentos

La entrada al Monasterio de Piedra cuesta 15,50 euros, aunque siempre puedes beneficiarte de algunos descuentos. Además, si decides visitar el parque un día festivo, como hicimos nosotros, te recomiendo que compres tus pases por internet los días previos a la visita para ahorrar la interminable cola.

Rocas y agua

Rocas y agua: estos son los dos elementos que sustentan la belleza paisajística del parque. Aquí el río Piedra desciende por infinidad de cascadas que se dividen en hilos, chorreras y regueros. Un auténtico oásis que se recorre por unos senderos de unos 5 kilómetros de longitud.

El agua ha ido desgastando la piedra caliza del entorno hasta formar saltos como el Baño de Diana o la cascada de La Caprichosa. Rodeados de agua os visitantes disfrutan con sus mascotas de un espléndido día de campo.

Vista de uno de los saltos de agua del Monasterio de Piedra, en Zaragoza.
Vista de uno de los saltos de agua del Monasterio de Piedra, en Zaragoza.

El Parque Natural del Monasterio de Piedra surge a raíz de la conocida como Desamortización de Mendizabal, que obligó a los monjes a abandonar el monasterio en 1835.

Siete años después, en 1843, el recinto fue adquirido por el empresario catalán Pablo Muntadas Campeny en una subasta pública. Tras ella, su hijo, Juan Federico Muntadas, decidió transformar las huertas monacales en un jardín paisajista. Además convirtió el convento en un hotel-balneario que aún sigue funcionando.

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El Parque del Monasterio de piedra fue catalogado como Paraje Pintoresco Nacional en 1945 y Bien de Interés Cultural en 1983.

Cola de Caballo y Gruta Iris

Interior de la Gruta Iris bajo la cascada de la Cola de Caballo en el Monasterio de Piedra (Zaragoza).
Interior de la Gruta Iris bajo la cascada de la Cola de Caballo en el Monasterio de Piedra (Zaragoza).

Tras recorrer la mayoría de senderos, lagos y saltos, el ascenso a la Cola de Caballo, una impresionante cascada de 50 metros de altura. Puede que sea la parte más cansada de la senda, pero solo desde su cima se puede acceder a la Gruta Iris. La cueva desciende hasta adentrarse debajo del salto de agua.

Finalmente, aunque el sendero lo marca después, es recomendable acudir al Lago del Espejo en torno a las 12 del mediodía. De este modo, es posible observar el reflejo de la Peña del Diablo sobre sus aguas.

El Monasterio

Corrían los últimos años del XII cuando el rey Alfonso II de Aragón decidió ceder a la iglesia una antigua fortaleza musulmana en las orillas del río Piedra. En tan solo 23 años, la orden cisterciense levantó allí un monasterio consagrado a Santa María la Blanca. Allí habitaron los monjes hasta la ya mencionada Desamortización de Mendizabal.

Una de las cosas que más llamará la atención del visitante es que en las ruinas de la abadía las estatuas de santos están amputadas y decapitadas. Estas cercenaciones se produjeron en el siglo XVIII cuando el ejército francés ocupó el monasterio durante la Guerra de Independencia.

Por último, cabe destacar que fue en el Monasterio de Piedra, en el año 1534, donde se cocinó por primera vez el cacao en Europa. Fray Gerónimo de Aguilar, que acompañó a Hernán Cortés en su viaje a México, envió los ingredientes y la receta al abad del monasterio. Por este motivo, el monasterio alberga una exposición de la historia del chocolate en sus cocinas incluida en la entrada.

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