Guía ‘low cost’ para visitar Machu Picchu

La visita a Machu Picchu es una obligación la primera vez que uno viaja a Perú. Ahora bien, en el ajustado presupuesto de un mochilero, puede suponer un tremendo agujero de unos pocos cientos de euros.

El tren y el Camino Inca
son las rutas tradicionales

Las formas más tradicionales para llegar a Machu Picchu son a través del Camino Inca, una senda de entre dos y cuatro días de duración, que ha de hacerse con un guía y contratarse con una agencia, y el tren desde Cusco, que permite realizar cómodamente la visita en un solo día.

Sin embargo, existe una tercera opción, que también parte desde Cusco, que permite utilizar solo tres días y gastar menos de 100 dólares para recorrer los más de 220 kilómetros que separan la capital inca de la ciudadela en las alturas. Veámosla paso a paso.

Cusco – Santa María / Santa Teresa

Llegando al amanecer al aeropuerto de Cusco, lo más fácil es tomar un taxi desde allí hasta la Plaza de Armas de la ciudad, desde donde salen combis o furgonetas que admiten unos 15  pasajeros que recorren la ruta desde la ciudad hasta el pueblo balneario de Santa Teresa (donde se puede hacer escala en sus termas).

Generalmente, esto costará unos 18 dólares (16 euros) el trayecto y te llevará unas cinco horas, más o menos. La ruta pasa por los pueblos de Poroy y Ollantaytambo y va ascendiendo poco a poco a medida que se adentra en las montañas.

Si viajas en un grupo de hasta cuatro personas, otra opción, un poco más cara, pero también asequible, es recorrer esta ruta en taxi directamente desde el aeropuerto de Cusco.

Santa Teresa – Hidroeléctrica

IMG_5989editComo esta ruta se ha puesto de moda entre los mochileros, cada vez es más rara la necesidad de cambiar de coche en el pueblo de Santa María o en Santa Teresa para llegar hasta Hidroeléctrica.

Sin embargo, si ocurre, no te sorprendas. Todo depende de las condiciones en las que esté el coche que tomaste en Cusco ya que, desde aquí, el camino deja de estar asfaltado y la ruta discurre al borde de un acantilado junto a la orilla del río Urubamba.

Para evitar malentendidos, lo mejor es asegurarse desde el punto de partida hasta dónde llega el trayecto y si va a haber o no cambio de vehículo. También es muy frecuente que conductores de una misma empresa o familia hagan trasvases de pasajeros por motivos de tiempo, organización o vaya usted a saber.

Hidroeléctrica – Aguas Calientes

Llegados a este punto, hay que abandonar la “comodidad” de las cuatro ruedas para seguir a pie. La ruta, muy llana y fácil de hacer, dura entre dos horas y media y tres horas y discurre pegada a las vías del tren que sale desde Cusco y que también puede tomarse, si se desea, en Hidroeléctrica.

La caminata, entre vegetación selvática y de montaña, merece mucho la pena si no es temporada de lluvias. Además, a mitad de camino y un poco escondidas, se encuentran las cataratas de Mandor. Un lugar mucho más refrescante que las termas para parar a darse un baño.

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Antes de llegar al pueblo, un consejo, no olvides meter una linterna en tu mochila, pues la caída de la noche puede sorprenderte un poco antes de llegar a Aguas Calientes.

Dormir en Aguas Calientes

IMG_5879editDormir en Aguas Calientes es muy fácil. Es la puerta de acceso a Machu Picchu y las pocas calles que conforman el pueblo están plagadas de hostales y hoteles de toda condición.

Nosotros pasamos las dos noches en Aguas Calientes en Casa Machu Picchu, un bonito y limpio hostal, recién remodelado, por unos 24 dólares (22 euros) por persona con baño compartido.

Subida a Machu Picchu

El amanecer o el atardecer,
mejores momentos para
ver las ruinas

A la mañana siguiente, la ciudadela puede visitarse desde bien temprano, pero debes contar con una empinada caminata de una hora y media o dos horas o los 20 dólares del billete ida y vuelta de autobús (20 minutos/trayecto). También puedes optar por subir en bus y bajar andando o viceversa por la mitad de precio.
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Las guías turísticas recomiendan madrugar mucho y comenzar a subir los 8 kilómetros con 400 metros de desnivel que llevan a la entrada de la ciudadela a las 4:30 para evitar las aglomeraciones y disfrutar de las ruinas.

Sin embargo, nuestro consejo es descansar bien después de la caminata del día anterior y llegar antes de las 11:00 a la puerta de entrada (más tarde no te dejarán pasar si tienes entrada del turno de mañana). Lleva comida contigo y pasa el día hasta ver el atardecer (en torno a las 17:30). Desde 2017, las condiciones para la visita han cambiado. Consulta todos los detalles aquí.

En el camino de subida, te cruzarás con los que siguieron la sugerencia de las guías que ya regresan y la ciudadela puede ser un poco agobiante a partir de las 12:00 del mediodía. Sin embargo, a partir de las 14:30 o 15:00, la gente empieza a regresar a Aguas Calientes para emprender el camino de vuelta hasta Cusco y, a eso de las 16:00, las ruinas serán prácticamente tuyas. (Hasta ahora era así, veremos qué pasa con los cambios).

A la mañana siguiente, solo tienes que emprender el camino de vuelta y deshacer lo andado. Como decíamos más arriba, si te organizas bien, puede ser el mejor momento para parar en las cataratas de Mandor o en las termas de Aguas Calientes, según lo que te pida el cuerpo, antes de llegar a Cusco por la noche.

El coste total de este viaje, ida y vuelta, sin contar con la entrada a Machu Picchu, no superará los 60 dólares (53 euros), a los que tendrás que sumarles el precio del hotel que elijas. En cualquier caso, es posible ir y volver de Cusco a Machu Picchu en tres días y dormir dos noches en Aguas Calientes por menos de 100 dólares (90 euros).

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  1. Pingback: Melanie Glastrong

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