El Puente de los Suspiros, uno de los atractivos de Barranco

La tradición manda
cruzarlo sin respirar

Escondido y colgado en medio de un quebrado que divide en dos el barrio limeño de Barranco, el Puente de los Suspiros es uno de los atractivos de este bohemio rincón de la capital de Perú repleto de tiendas, exposiciones y actuaciones a pie de calle.

Construido con madera en 1876 para salvar esta falla natural y unir la calle Ayacucho con la Ermita de Barranco, el Puente de los Suspiros fue destruido y vuelto a levantar después del paso del ejército chileno por la ciudad en 1881.

Inspirador de historias de amor, el puente alcanzó su mayor reconocimiento en 1960, cuando la compositora Chabuca Granda le dedicó una canción.

Lo primero que sorprenderá al visitante al llegar a este pequeño rincón pegado a la costa es que son muy pocos los que se paran a contemplar las vistas desde el acantilado. De hecho, la gente cruza seria y aprieta el paso, como si tuviera prisa.

No obstante, lo hace para cumplir una tradición, la que manda contener la respiración y cruzar sus 44 metros de pasarela en un suspiro. Solo el que lo consiga verá cumplido el deseo que formule.

Rincones de Barranco

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Comentarios

Un comentario

¿Te ha gustado? ¿Tienes dudas? ¡Deja un comentario!