Los mercadillos de Londres

Una de las cosas que más me gusta de Londres es que vayas como vayas pasas desapercibido. Puedes llevar una cresta rosa fluorescente o ir vestido con una túnica, nunca desentonas, y eso se refleja también en sus mercadillos.

Desde el snobismo de Covent Garden a los nuevos hippies de Brick Lane, pasando por las antigüedades de Portobello y el incombustible Camden, en Londres hallarás el mercadillo perfecto para ti y siempre encontrarás lo que buscas.

Camden, mítico e inconfundible

Camden es “el mercadillo” de Londres por excelencia. Operativo todos los días de la semana, es el más visitado y, por ello, el más masificado. La forma más fácil de llegar es tomar la Northern Line (línea negra) hasta Camden Town y, desde allí, caminar por la pintoresca calle admirando las sobrecargadas y esperpénticas fachadas punk de las tiendas.

Antes de llegar al punte azul que cruza el cielo de Camden High Street, merece la pena perderse a la derecha, bajo el letrero verde, en un tsunami de camisetas de colores con carátulas de discos, carteles de películas, series o mensajes irreverentes.

Nada más cruzar el puente, girando a derecha o izquierda, el cielo desaparecerá bajo unos toldos cobrizos y tus sentidos comenzarán a saturarse de olores y estímulos visuales de todo tipo.

Enterrada entre el sinfín de tiendas y puestecillos, se encuentra Cyberdog, una psicodélica tienda, con escaleras mecánicas e iluminada con luces de neón, cuya entrada está custodiada por dos enormes robots de hojalata.

Capítulo aparte merce la comida. En Camden, podrás encontrar comida de todas partes del mundo. Ahora bien, lo más recomendable es darse una vuelta a la hora del almuerzo entre los puestos de comida china e ir picando de las muestras gratuitas que te alargan los dependientes con sus grasientas pinzas.

Para una comida más relajada, puedes intentar buscar un hueco en las motocicletas junto al canal o en las mesas de la plaza, pero será muy difícil encontrar sitio.

Sábado en Portobello Road

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Portobello Road, un día de mercado. CRISTIANO BETTA / Flickr

“Si usted quiere deshacerse de algo que usó, venga a venderlo a Portobello Road”, reza la letra de una de las canciones de la película de Disney La bruja novata (Robert Stevenson, 1971). Las antigüedades son la especialidad de este mercadillo semanal que cada sábado coloniza la mítica calle de Notthing Hill.

Los puestos, desmontables y a pie de calle, complementan y ponen a la vista el muestrario de las tiendas de segunda mano de la zona. Muebles, alfombras, libros, tipos de imprenta, cámaras fotográficas… cualquier cosa que tenga unos cuantos años puede encontrarse en Portobello.

La forma más rápida de llegar son las paradas de Nottingh Hill Gate y Edgware Road. Te aconsejo llegar por la segunda y marcharte por la primera, pero no sin antes dar una vuelta por este exclusivo barrio de puertas de colores donde, por cierto, no encontrarás la puerta azul de la película de Julia Roberts y Hugh Grant (Roger Michell, 1999). Los dueños, cansados de los turistas, la han pintado de negro.

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No obstante, en este barrio, sí encontrarás The Travel Bookshop, la librería de la película, que, aunque cerró en 2011, ha cambiado de dueño y de nombre. Ahora se llama The Notthing Hill Bookshop.

Té y cookies en Covent Garden

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Covent Garden es otro de los lugares imprescindibles en una visita a Londres. Cubierto y algo más caro que los anteriores, es un lugar perfecto para comprar artesanía más elaborada: relojes hechos con vinilos, pulseras hechas con tenedores de plata…

Las tiendas se distribuyen bajo la estructura cubierta y en los soportales de alrededor de la plaza. Si viajas con niños o en pareja, no dejes de visitar Build-A-Bear, una curiosa tienda en la que puedes fabricar tu propio oso de peluche eligiendo desde el relleno hasta la piel y los complementos.

Pero, además, Covent Garden es ideal para disfrutar de actuaciones callejeras y conciertos de música clásica en directo. Lo mejor que puedes hacer, es sentarte en una de sus cafeterías o acomodarte en una de las barandillas de los balcones después de pasar por la mítica Ben’s Cookies.

Música y ropa de segunda mano en Brick Lane (solo en domingo)

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Brick Lane es el menos concurrido de los mercados londinenses. Ubicado en la calle homónima, a pocos pasos de la estación de Liverpool Street, podríamos decir que Brick Lane es el mercado más de moda entre el moderneo londinense.

Sus defensores dicen que el lugar recupera la esencia de lo que fue en sus comienzos Camden y, lo cierto, es que ni las tiendas, ni los puestos son tan sofisticados como los de los otros mercados.

Uno de los principales alicientes para visitar Brick Lane, ten en cuenta que solo abre los domingos, es la ropa y la joyería de segunda mano. Abrigos de pieles, chaquetas militares, pines de la antigua Unión Soviética y hasta máscaras de gas, cualquier cosa es posible en los puestos de Brick Lane.

Bohemio, punk, alternativo, pijo, snob… Seas como seas, o creas como creas que eres, Londres tiene un mercadillo que se adaptará a tu estilo, tus gustos y tu bolsillo. Sin embargo, no por eso debes dejar de visitarlos todos. Igual descubres que no eras tan ______ como creías…

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