Visita a las ruinas y la campana de Mingun (Myanmar)

Abandonando Mandalay, y recorriendo 40 kilómetros al norte, se encuentras las ruinas de Mingun, donde descansa un sorprendente monumento cargado de historia.La pagoda de Mingun es una enorme estructura de ladrillo color ocre a medio terminar.

Su construcción fue ordenada por el rey Bodaypaya, sexto rey de la dinastía Konbaung, para albergar una reliquia del diente sagrado de Buda y se pretendía que se alzase hasta los 152 metros de altura.

En su construcción se utilizaron prisioneros de guerra con tratos inhumanos y alcanzó los 50 metros que vemos hoy en tan solo siete años.

Sin embargo, la superstición mezclada con la dificultad técnica hicieron que la pagoda de Mingun quedara sin terminar tras la muerte del rey en 1819.

Acceder a la cima de la pagoda

Posteriormente, en el terremoto de 1838, el temblor provocó la apertura de una grieta en su fachada que permite hoy el ascenso hasta la cima de esta mole de piedra.

Asimismo, justo frente a la entrada principal de la pagoda, es posible observar la base de dos grandes leones de ladrillo que guardaban el templo, pero no resistieron el seísmo.

Llegar hasta Mingun es fácil en taxi desde la ciudad de Mandalay y, para visitar las ruinas, será necesario comprar un boleto que cuesta 1.000 kyat (0,75 €).

IMG_8953edit

La campana de Mingun

Por otra parte, a escasos metros a la derecha del templo, en un moderno templete de estilo birmano, se encuentra la campana que iba a coronar esta colosal estructura.

+  Japan Rail Pass (JRP): la mejor forma de recorrer Japón

Durante casi dos siglos, la campana de Mingun ha sido la más grande que ha sonado en el mundo, hasta ser superada por una campana china en el año 2000. Tiene más de 3,5 metros de altura y 5 metros de diámetro y, como todas las campanas asiáticas, carece de badajo.

Además, si esperas turno, es posible hacerla sonar con un enorme mazo de madera.

IMG_8929edit

Comentarios

¿Te ha gustado? ¿Tienes dudas? ¡Deja un comentario!